Mientras en los medios alquilados con los 4700 millones de pesos anuales de pauta oficial que destina el gobierno para coimear a medios y periodistas se debaten hipótesis y se trata de desviar el eje de la cuestión que llevo al asesinato brutal de nuestro compañero todo sigue igual.

 

 
No se trata de un crimen más, se trata del de un policía testigo de graves hechos de corrupción que debería haber sido protegido y fue deliberadamente abandonado a su suerte. APROPOL EXIGE JUSTICIA.