Rosario - Los policías patrullaban cuando fueron cruzados por el padre del chico. "Ayúdenme, que se me muere el nene", gritó el hombre.
 
Los suboficiales del Comando Radioeléctrico  Agustín Martinez y Miguel Angel Yaskievicz salvaron la vida de un nene de un año que se había asfixiado mientras comía con sus padres. La difícil situación surgió cuando los uniformados patrullaban por la zona de Avellaneda y Garay y en un momento dado se les interpuso un automóvil Renault 19 de color gris.
 
Desde el interior del vehículo un hombre les hizo señas gritando: "Ayúdenme, por favor que se me muere el nene, por favor se me muere el nene". El papá del niño declaró que momentos antes se encontraba cenando junto a su pareja y su hijo y que en un momento dado el chico comenzó a quedarse sin respiración y se desvaneció.
 
Fuentes del Ministerio de Seguridad indicaron que los policías descendieron y tomaron a la criatura que a esa altura de los hechos no reaccionaba y tenía los labios violáceos.
Junto con los padres emprendieron viaje hacia el Hospital de Niños Víctor J. Vilela. En el trayecto uno de los efectivos, debido a que el bebé no reaccionaba comenzó a practicarle los primeros auxilios de reanimación por atragantamiento. Así logró que el chico reaccionara y estallara en llanto.
 
Una vez en el nosocomio el chico fue atendido por los médicos y se determinó que quede internado.
 
Fuente: La Capital