En enero un vigilador cobrará el doble que un policía de Santa Fe

En enero un vigilador cobrará el doble que un policía de Santa Fe
PARITARIAS: Cuando tenes sindicato reconocido pasan estas cosas. Cuando no lo tenes y no luchas te pasa lo que vos sabes.

Con sindicato y sin sindicato: la brecha salarial que explica el abandono del personal policial.

Por Rubén Pombo

En la Argentina conviven hoy dos realidades laborales claramente diferenciadas. No se trata de mayor o menor esfuerzo, ni de vocación, ni siquiera de riesgo: la diferencia central pasa por tener o no una organización sindical reconocida que defienda derechos colectivos. El contraste entre la seguridad privada y la policía provincial lo deja expuesto sin rodeos.

Vigiladores con paritarias

En las últimas semanas se conocieron los nuevos valores salariales del sector de la seguridad privada, tras el cierre de paritarias del gremio UPSRA. De acuerdo con esas escalas, un vigilador general supera ampliamente el millón y medio de pesos mensuales, con actualizaciones previstas y reglas claras. No es casualidad: hay paritarias, convenio colectivo, delegados y una estructura que negocia en nombre de los trabajadores.

Policías sin paritarias

Del otro lado está el personal de la Policía de la Provincia de Santa Fe. Trabajadores estatales armados, esenciales, con exposición permanente al peligro, jornadas irregulares, recargos constantes y disponibilidad total. Sin embargo, carecen de un sindicato reconocido, no discuten paritarias reales y dependen de decisiones políticas unilaterales. El resultado es contundente: salarios que no superan los 900.000 pesos, con un atraso crónico frente a la inflación.

¿Que es un Convenio Colectivo de Trabajo?

Un Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) es un acuerdo legal que se negocia entre un sindicato reconocido y los empleadores (o el Estado, según el sector), donde se fijan de manera obligatoria las condiciones de trabajo de un conjunto de trabajadores. Allí se establecen, entre otros puntos, salarios básicos, adicionales, jornadas laborales, descansos, licencias, condiciones de seguridad, ascensos y mecanismos de actualización salarial. Su función central es equilibrar la relación de poder entre el trabajador individual y quien emplea, evitando que las condiciones laborales queden libradas a decisiones unilaterales. Donde hay convenio colectivo, hay reglas claras, previsibilidad y derechos defendidos colectivamente.

Los vigiladores se lo ganaron y no tienen nada que les pertenezca a los policías

Esta comparación no busca enfrentar trabajadores. Muy por el contrario. Los vigiladores privados merecen ese salario y mucho más. Su tarea es legítima, exigente y debe ser justamente remunerada. El problema no está en lo que gana un trabajador organizado, sino en lo poco que cobra quien no tiene herramientas colectivas para defenderse.

La ecuación es simple y conocida:

  • con sindicato, hay negociación;
  • con negociación, hay actualización salarial;
  • sin sindicato, hay salarios impuestos;
  • y con salarios impuestos, hay precarización.

La ausencia de reconocimiento sindical en la policía no es un detalle técnico ni una discusión académica: tiene consecuencias humanas concretas. Endeudamiento permanente, pluriempleo extremo, desgaste físico y mental, y un fenómeno cada vez más visible: las llamadas “bajas voluntarias”, que en muchos casos no son decisiones libres sino salidas forzadas frente al agotamiento y el abandono institucional.

Mientras algunos trabajadores discuten convenios, otros piden audiencias que nunca llegan. Mientras unos tienen delegados que canalizan reclamos, otros son advertidos o disciplinados por hablar. Mientras unos logran previsibilidad, otros sobreviven mes a mes.

Esta desigualdad no fortalece la seguridad pública: la debilita. Porque no hay política de seguridad posible con trabajadores empobrecidos, silenciados y sin derechos colectivos. Exigir orden, sacrificio y profesionalismo sin garantizar dignidad salarial es una contradicción que se paga caro.

Y es necesario dejarlo bien en claro: el problema no es que un vigilador gane bien; el problema es que el policía gane tan mal. Que un trabajador policial cobre menos de 900.000 pesos, con el nivel de riesgo y responsabilidad que asume, es una indignidad para su condición de trabajador y para su rol como garante de la seguridad pública.

La experiencia demuestra una verdad elemental:

  • donde hay organización, hay salario;
  • donde hay silencio impuesto, hay pobreza laboral.

Mientras esta brecha persista, no habrá discurso de seguridad que tape la realidad. Porque no se puede construir orden social sobre la base de trabajadores desprotegidos. Y mucho menos sobre policías sin voz.

Los números

Evolución del salario bruto conformado

(sin horas extras, antigüedad ni plus nocturno)

MesSalario bruto conformadoVariación mensual
Diciembre 2025$1.492.000
Enero 2026$1.516.000+1,61 %
Febrero 2026$1.539.800+1,57 %
Marzo 2026$1.548.600+0,57 %
Abril 2026$1.564.150+1,00 %
Mayo 2026$1.584.600+1,31 %
Junio 2026$1.644.650+3,79 %

Incremento total acumulado (diciembre–junio): +10,23 %

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