El salario que no alcanza: policías por debajo de la canasta básica

El salario que no alcanza: policías por debajo de la canasta básica

Un efectivo con 25 años de servicio cobra menos de lo que cuesta vivir en Rosario.

Por Rubén Pombo (*)

El malestar dentro de la Policía de Santa Fe no se explica solo por la sobrecarga laboral, la falta de contención o la crisis institucional que atraviesa a la fuerza. El salario es hoy uno de los principales detonantes del descontento, y los números lo confirman.

Según el Centro de Estudios Sociales y Acción Comunitaria (CESyAC), la Canasta Básica Familiar en Rosario a enero de 2026 asciende a $1.923.327,90. Ese es el ingreso mínimo necesario para que una familia tipo no caiga por debajo de la línea de pobreza.

Sin embargo, un policía con 25 años de servicio, como surge del recibo salarial correspondiente a enero de 2026, percibe un ingreso neto de bolsillo cercano a $1.347.000, muy por debajo de ese umbral.

Una brecha que explica el malestar

La diferencia entre el salario real y el costo de vida supera los 570 mil pesos mensuales. No se trata de un ingresante ni de un agente con pocos años en la fuerza, sino de un efectivo con un cuarto de siglo de antigüedad, formación, experiencia y responsabilidad acumulada.

📊 Placa comparativa (texto)

ROSARIO – ENERO 2026

                      • Canasta Básica Familiar (CESyAC):
                        $1.923.327,90
                      • Salario neto de un policía con 25 años de servicio:
                        $1.347.117,87
                      • 👉 Diferencia mensual: – $576.210,03
                      • Trabajar no alcanza para vivir.

A esa brecha se le suma un dato que rara vez aparece en los discursos oficiales: muchos policías deben recorrer cientos de kilómetros a diario para llegar a su lugar de trabajo, afrontando gastos de transporte, combustible o tiempo no remunerado, producto del desarraigo y la falta de previsibilidad en los destinos.

El sueldo “teórico” y el bolsillo real

El recibo muestra haberes brutos que, en el papel, parecen elevados. Pero una vez aplicados descuentos obligatorios, aportes, retenciones y quitas de ítems no remunerativos, el ingreso real de bolsillo queda muy lejos de cubrir las necesidades básicas.

Este esquema genera una paradoja conocida dentro de la fuerza:
se exige disponibilidad permanente, riesgo profesional y vocación,
pero se paga un salario que no garantiza condiciones mínimas de vida.

Cuando trabajar no alcanza para vivir

En este contexto, los reclamos por horas extras, adicionales y pluses no son un capricho: son mecanismos de supervivencia. Cuando esos adicionales se quitan —por enfermedad, carpeta médica o sanciones encubiertas— el impacto económico es inmediato y devastador para toda la familia.

Por eso, desde la Asamblea de Autoconvocados señalan que el salario no es un problema aislado, sino parte central de una política de disciplinamiento, donde el ingreso se usa como premio o castigo.

Un dato que el Gobierno evita discutir

Mientras el costo de vida sigue en aumento, el Gobierno provincial no ha dado respuestas concretas sobre una recomposición salarial que al menos iguale la canasta básica.

La discusión no es ideológica ni corporativa: es matemática.
Y los números no cierran.

Cuando un trabajador esencial, con 25 años de servicio, cobra menos de lo que cuesta vivir, el problema ya no es individual.
Es estructural.

(*) Periodista. Corresponsal en Rosario

(c) APROPOL Noticias (2001 / 2026) – 25 años con información y algo más.

0 Interacciones
Conversación en Vivo
Comunidad Segura
🕒 Puedes volver a comentar en 60s...
Opiniones de la Comunidad

¿Nadie ha roto el hielo todavía?

Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.

Empezar conversación ahora