
Durante una extensa entrevista en Democráticamente, el programa conducido por Juan Francisco en AGOFA TV, el intendente de Las Rosas, Javier Meyer, formuló una acusación de enorme gravedad al describir un escenario de aparente libertad para la venta de drogas en su ciudad. Más allá de los temas políticos abordados durante la charla, esa afirmación merece ser aislada del resto porque obliga a una respuesta concreta de la Justicia, del Ministerio de Seguridad y de la Policía provincial.
Durante una extensa entrevista en Democráticamente, el programa conducido por Juan Francisco en AGOFA TV, Javier Meyer habló de administración pública, obra, política, seguridad, Justicia, reforma constitucional, nuevo Código Electoral, legisladores y futuro político, pero entre todos esos temas hubo una afirmación que sobresale por su gravedad y que no debería quedar diluida dentro del resto de la conversación: el intendente de Las Rosas habló de una situación que, en los hechos, describió como una suerte de “zona liberada” para la venta de drogas.
Una denuncia que excede la política local
La expresión no puede ser tomada como una frase más dentro de una entrevista política, porque no proviene de un vecino, de una fuente anónima ni de una especulación periodística, sino de la máxima autoridad municipal. Si Meyer dispone de información concreta que lo lleva a describir de esa manera la situación del narcotráfico en Las Rosas, corresponde saber qué hechos conoce, qué denuncias formuló, qué lugares están identificados, qué respuestas recibió y qué intervención tuvieron hasta ahora la Policía, el Ministerio Público de la Acusación y el Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe.
Qué implica hablar de una “zona liberada”
Hablar de “zona liberada” implica mucho más que reconocer la existencia de venta de estupefacientes, porque sugiere un escenario donde esa actividad podría desarrollarse con niveles de tolerancia, ausencia de control o ineficacia estatal suficientes como para sostenerse en el tiempo. Si ése es realmente el cuadro que el intendente intentó describir durante la entrevista con Juan Francisco, la cuestión deja de ser retórica y pasa a exigir explicaciones institucionales inmediatas.
Tres muertes por sobredosis en pocos meses
La gravedad del cuadro que describe Meyer adquiere todavía otra dimensión si se tiene en cuenta que en los últimos meses tres jóvenes murieron por sobredosis en Las Rosas, un dato que deja de permitir cualquier lectura complaciente sobre la magnitud del problema. Ya no se trata solamente de discutir si existen puntos de venta, si hay controles suficientes o si la expresión “zona liberada” resulta exagerada, sino de advertir que el consumo problemático y la circulación de drogas tienen consecuencias concretas y, en estos casos, irreversibles. Cuando en una comunidad relativamente pequeña se acumulan tres muertes de jóvenes por sobredosis en un período tan breve, la respuesta estatal no puede limitarse a explicaciones generales ni a la fragmentación de responsabilidades entre municipio, Policía, Justicia y Provincia: corresponde determinar qué se sabía, qué se hizo y por qué el problema llegó a ese nivel.
La responsabilidad también alcanza a la Provincia y a la Justicia
La responsabilidad tampoco puede reducirse al municipio, porque la persecución penal del narcotráfico excede sus competencias directas, aunque el gobierno local tenga conocimiento territorial, reciba reclamos de vecinos y pueda aportar información. La Policía provincial, la Fiscalía y el Ministerio de Seguridad poseen herramientas específicas para investigar, producir inteligencia criminal, identificar puntos de venta, seguir circuitos de comercialización y actuar sobre las estructuras que sostienen el negocio.
Qué información tiene Meyer y qué se hizo con ella
Por eso, si existen domicilios, personas, movimientos o denuncias conocidas, corresponde establecer qué se hizo con esa información y desde cuándo. También debería saberse si hubo tareas previas de investigación, allanamientos, seguimientos, compradores identificados o actuaciones judiciales que permitan medir si el Estado está respondiendo o si, por el contrario, la percepción de impunidad señalada por Meyer tiene algún sustento concreto.
AGOFA TV puso sobre la mesa una acusación que exige respuestas
La entrevista de Democráticamente en AGOFA TV deja así un punto que debería ocupar el centro de la discusión pública en Las Rosas. Todo lo demás, desde la proyección provincial del intendente hasta su armado político, puede ser importante, pero resulta secundario frente a una denuncia de esta magnitud.
Si el propio intendente sostiene que en su ciudad existe una suerte de territorio liberado para la venta de drogas, entonces la pregunta ya no es política sino institucional: qué sabe Meyer, qué saben las autoridades provinciales y judiciales, y por qué esa situación habría podido sostenerse sin una respuesta eficaz.
(*) Periodista. Corresponsal en Santa Fe.






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