
ROSARIO (Santa Fe).— A los 92 años falleció en la ciudad de Rosario Néstor Grisolía, histórico dirigente vinculado al nacionalismo argentino, de reconocida militancia católica y hombre de consulta permanente para distintas generaciones de militantes que compartieron con él debates políticos, doctrinarios e institucionales.
Desde APROPOL despedimos con profundo pesar a quien durante años fue mucho más que un colaborador circunstancial: Grisolía acompañó de manera permanente nuestra tarea, aportando su experiencia, sus consejos y una mirada formada a lo largo de décadas de compromiso político y social, siempre dispuesto a conversar, analizar los acontecimientos y transmitir una perspectiva profundamente arraigada en sus convicciones nacionales y cristianas.
Una vida atravesada por la militancia
La trayectoria de Néstor Grisolía estuvo estrechamente ligada a los espacios del nacionalismo y a la militancia católica, ámbitos desde los cuales construyó buena parte de su pensamiento y de su actividad pública. Perteneció a una generación para la cual la política no era solamente una disputa electoral, sino también una cuestión de formación doctrinaria, compromiso personal y pertenencia a una tradición histórica.
Quienes tuvieron oportunidad de tratarlo conocieron a un hombre de posiciones firmes, pero también interesado en el intercambio de ideas, la lectura de la realidad nacional y la transmisión de experiencias acumuladas durante una vida extensa. Esa disposición lo convirtió en una referencia habitual para quienes buscaban comprender procesos políticos que excedían ampliamente la coyuntura inmediata.
Un consejero y amigo de APROPOL
Para APROPOL, su partida tiene una dimensión particularmente cercana. Néstor Grisolía fue durante años un colaborador permanente y un consejero al que recurrimos en numerosas oportunidades, especialmente cuando era necesario observar los acontecimientos desde una perspectiva histórica, política o doctrinaria más amplia.
Su acompañamiento estuvo presente en distintas etapas de nuestra organización, aportando opiniones, reflexiones y consejos que muchas veces ayudaron a ordenar discusiones complejas y a colocar los problemas cotidianos dentro de procesos políticos de mayor profundidad.
En una época en la que abundan las opiniones instantáneas y escasean las miradas construidas durante décadas, Grisolía pertenecía a esa vieja escuela de hombres que concebían la formación política como una tarea permanente y la palabra como una responsabilidad.
El recuerdo que queda
Su fallecimiento cierra una larga trayectoria personal y militante, pero deja también el testimonio de una generación que entendió la participación política desde convicciones que podían discutirse, compartirse o confrontarse, pero difícilmente ser confundidas con la indiferencia.
Desde APROPOL acompañamos a sus familiares, amigos y compañeros en este momento de dolor y despedimos con respeto y gratitud a Néstor Grisolía, colaborador, consejero y amigo de esta casa.
Queda nuestro reconocimiento por tantos años de acompañamiento y, sobre todo, por haber estado siempre dispuesto a aportar una palabra, una reflexión o un consejo cuando fue necesario.
Hasta siempre, Néstor.
APROPOL Noticias
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