
El pequeño presentaba serias dificultades para respirar cuando sus padres interceptaron a una patrulla en Colectora Este y Gutiérrez. Una subinspectora inició maniobras de Heimlich y el menor fue trasladado de urgencia al Hospital de Niños Víctor J. Vilela, donde quedó estable y en observación.

El pedido de auxilio fue en plena vía pública
El hecho ocurrió el sábado 4 de octubre, alrededor de las 17:25, en la zona de Colectora Este y Gutiérrez, en Rosario, cuando una pareja detuvo la marcha de un móvil policial y pidió ayuda porque su hijo, de apenas un año y siete meses, tenía dificultades para respirar.
El personal de la Dirección General de Policía de Acción Táctica, Unidad Operativa II, Base Rosario, Compañía Charly, advirtió de inmediato la gravedad de la situación.
La dotación estaba integrada por la subinspectora Vaneza Sánchez y los oficiales Alexander Sañudo y Maximiliano Quintana.
Maniobras de Heimlich y traslado urgente al Vilela
Al observar que el pequeño presentaba signos compatibles con una obstrucción de las vías respiratorias, la subinspectora Sánchez comenzó a realizar maniobras de Heimlich mientras sus compañeros organizaron el traslado inmediato.
Con los recaudos necesarios, la madre y el niño fueron llevados en el móvil policial hasta el Hospital de Niños Víctor J. Vilela.
Una vez en el nosocomio, el menor fue examinado por el doctor Giménez, quien diagnosticó “atragantamiento” y dispuso que permaneciera en observación y bajo estudios complementarios.
Según el parte, el pequeño se encontraba estable.
Una intervención donde cada minuto cuenta
El episodio vuelve a mostrar una dimensión del trabajo policial que muchas veces queda fuera de las estadísticas habituales, pero que puede resultar decisiva cuando aparece una emergencia médica en la vía pública.
En este caso, la rápida reacción del personal, las maniobras iniciales y el traslado inmediato permitieron que el niño llegara al hospital con asistencia y pudiera quedar bajo atención especializada.
Una intervención sencilla en su descripción, pero enorme en sus consecuencias: cuando un niño no puede respirar, cada segundo importa.
Felicitaciones por la intervención
Desde este espacio hacemos llegar nuestras felicitaciones a la subinspectora Vaneza Sánchez y a los oficiales Alexander Sañudo y Maximiliano Quintana por la rapidez, preparación y compromiso demostrados ante una emergencia en la que cada segundo podía resultar determinante.

La actuación permitió asistir de inmediato a un niño de apenas un año y siete meses, iniciar las maniobras necesarias y garantizar su rápido traslado al Hospital de Niños Víctor J. Vilela, donde quedó estable y bajo observación.
Son intervenciones como esta las que también muestran el verdadero valor del servicio policial cotidiano, muchas veces silencioso y lejos de cualquier reconocimiento público.
Felicitaciones a los tres efectivos por estar donde había que estar y actuar cuando había que actuar.
(*) Periodista. Corresponsal en Rosario.




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