
Rosario (Santa Fe) — Agustín Amarilla dejó la prisión preventiva efectiva y continuará sometido al proceso con restricciones. La familia expresó su malestar y la investigación sigue sin identificar a todos los participantes del ataque.
A poco más de dos meses del asesinato del suboficial Eduardo Damián López, ocurrido luego de la final de la Liga Cañadense de Fútbol disputada en Carcarañá, la Justicia dispuso el cese de la prisión preventiva efectiva de uno de los dos imputados por el crimen. La medida beneficia a Agustín Amarilla, quien continuará sometido al proceso con restricciones, mientras que el fiscal Juan Pablo Baños anticipó su oposición y apelará la resolución.

La decisión fue adoptada por el juez Guillermo Lanfranco Pari en los Tribunales de Cañada de Gómez y volvió a colocar el caso en el centro de la atención, no solamente por la gravedad del ataque que terminó con la vida del policía, sino también porque la investigación continúa sin identificar a todos los integrantes del grupo que participó de la agresión.
Según informó Rosario3, Amarilla deberá fijar domicilio en la vivienda de su madre, en Carcarañá, no podrá mantener contacto con testigos y solamente estará autorizado a abandonar la ciudad para presentarse ante la Oficina de Gestión Judicial (OGJ). Además, se estableció una caución de dos millones de pesos.
La familia reclama que se rompa el silencio
La resolución judicial generó un profundo malestar entre los familiares de López. Bianca, pareja del policía asesinado, expresó públicamente su impotencia y volvió a pedir que quienes estuvieron presentes durante los incidentes aporten información que permita esclarecer completamente el crimen.
“Hay personas que estuvieron ahí, personas que saben, personas que vieron”, manifestó a través de las redes sociales, donde reclamó que quienes posean datos sobre lo ocurrido se presenten ante la Justicia.
El pedido adquiere especial relevancia porque, pese al tiempo transcurrido y a la recompensa ofrecida por el Estado provincial, todavía no se logró determinar la identidad de todos los participantes del ataque.
Un policía rodeado por una multitud
El crimen ocurrió el 28 de junio, cuando López prestaba servicio adicional durante el partido entre Cremería de Carcarañá y Sportivo Las Parejas, encuentro correspondiente a la final de la Liga Cañadense.

Finalizado el partido, un grupo estimado entre 15 y 20 simpatizantes comenzó a atacar al personal policial con piedras, gomeras y otros elementos contundentes. La situación escaló cuando otros hinchas atravesaron el tejido perimetral y rodearon a los efectivos, que quedaron ampliamente superados en número.
En ese contexto, López fue atacado por la espalda con una barra de hierro utilizada habitualmente en la construcción.
De acuerdo con la imputación fiscal, Julio César Zalazar habría tomado la barra y la habría introducido en la zona inferior izquierda del cráneo del policía. La acusación sostiene que posteriormente otro hombre, identificado por la Fiscalía como Amarilla, habría empujado el hierro y profundizado la lesión.
López cayó al suelo y comenzó a convulsionar. Fue trasladado inicialmente al Samco de Carcarañá y posteriormente derivado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) de Rosario, donde falleció al día siguiente.
La investigación apunta a más responsables
La hipótesis del Ministerio Público de la Acusación no limita la responsabilidad del ataque exclusivamente a Zalazar y Amarilla. Los investigadores consideran que la agresión fue ejecutada colectivamente y que existieron otras personas que participaron directamente de los hechos.
Por ese motivo continúa abierta la investigación para identificar a los demás integrantes del grupo que rodeó y atacó al personal policial.
El Ministerio Público de la Acusación elevó a 25 millones de pesos la recompensa destinada a quienes aporten información útil para determinar quiénes participaron del crimen. Sin embargo, hasta ahora no se conocieron públicamente avances sustanciales que permitan establecer nuevas responsabilidades.
Dos imputados, situaciones procesales diferentes
La situación judicial de los principales acusados quedó ahora claramente diferenciada.
A comienzos de agosto, el juez de la Cámara de Apelaciones en lo Penal Miguel Moreno confirmó la prisión preventiva efectiva durante 120 días para Julio César Zalazar.
Amarilla, en cambio, obtuvo ahora el cese de la prisión preventiva efectiva y continuará sometido al proceso bajo las restricciones establecidas judicialmente, decisión que será recurrida por el fiscal Baños.
El expediente continúa abierto mientras persiste una pregunta central que todavía no encuentra respuesta completa: quiénes fueron todos los integrantes del grupo que participaron del ataque que terminó con la vida de Damián López.
Para su familia, cada día sin esa respuesta profundiza una sensación que quedó reflejada en el pedido público de Bianca: quienes estuvieron allí y conocen lo ocurrido todavía pueden hablar. López ya no puede hacerlo; ahora son los testigos y la Justicia quienes deben reconstruir toda la verdad.
Fuente: Rosario3.





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