Un juez entendió que actuó en legítima defensa. Estuvo dos años en prisión preventiva.

El exagente de la Policía Comunitaria, César Nahuel Rodríguez, imputado en el homicidio de Jonatan Tula, ocurrido el 21 de septiembre del 2016 en el barrio Las Flores, fue absuelto dos años después, luego de que un juez de primera instancia resuelva que el hecho se trató meramente de un acto en legítima defensa.

La absolución sorprendentemente fue luego de que el magistrado Nicolás Falkenberg revocó un intento de juicio abreviado que había sido firmado entre la defensa del acusado a cargo de Raúl Sartori y el fiscal de la causa, Jorge Nessier y que aspiraba a cinco años de prisión. Aquel acuerdo, que llevó además la firma del fiscal regional Carlos Arietti, pautaba modificar la imputación inicial que había sido de "homicidio agravado por el empleo de arma de fuego" y cambiarla por "homicidio agravado por el empleo de arma de fuego en exceso de la legítima defensa".

Cuando al juez le tocó analizar lo acordado entre las partes y lo sucedido en el barrio Las Flores terminó entendiendo que el acusado, el cual permaneció durante más de dos años en prisión preventiva, se defendió de un ataque armado.

Vale recordar que el violento episodio tuvo lugar en la esquina de 12 de Infantería y Aguado en pleno corazón del barrio Las Flores cerca de las 23.30. Allí, Rodríguez que circulaba en una motocicleta junto con una chica fue abordado por tres personas –dos hombres y una mujer–que lo hicieron caer del vehículo. Rodríguez salió corriendo tras ser atacado con disparos de arma de fuego. En su huida, el agente policial –que en ese momento se encontraba de civil– sacó su arma reglamentaria y disparó contra Tula por lo que el proyectil impactó en su rostro. La muerte fue inmediata.

Rodríguez fue detenido sin oponer resistencia y seis días después el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Héctor Candioti, dispuso que permanezca en prisión preventiva tras hacer lugar al pedido del fiscal del caso, Jorge Nessier.

Con el devenir de la investigación se reveló que Tula atacó a Rodríguez y que a su vez los disparos que descerrajó también hirieron a un muchacho identificado como Juan Manuel B., el cual milagrosamente salvó su vida pese a que recibió un impacto en su rostro. Ese hecho también le fue imputado a Rodríguez por "lesiones graves culposas" pero tras una serie peritajes la causa se archivó.

El criterio

En su resolución el juez evaluó que el proyectil que hirió a Juan Manuel B. era proveniente de un arma distinta a la que tenía en su momento el hoy absuelto (la reglamentaria de la fuerza, una 9 milímetros). "Se arriba a la conclusión de que no fue Rodríguez quien efectuó el disparo que hirió a B., lo que a la postre determinó que la Fiscalía archivara la causa respecto a dicha víctima", precisó Falkenberg.

El juez en su fallo explicó que con ese cotejo balístico y la prueba de dermotest al fallecido, la cual dio positiva, se logró esclarecer cómo fue la violenta escena armada que se llevó la vida de Tula.

"De la secuencia aludida no surgen dudas de que fue el imputado quien sufrió una primera agresión, por cierto sumamente violenta, consistente en un acometimiento realizado por un grupo de personas, uno de cuyos integrantes extrae un arma de fuego con la que golpea a Rodríguez, con fuerza suficiente para hacerlo caer de la motocicleta", relató el magistrado de primera instancia.

"Esa primera agresión continúa siendo ejecutada por Jonatan Tula, que, sin solución de continuidad, persigue a Rodríguez y efectúa disparos –cuya dirección no fue precisada– los que tuvieron virtualidad agresiva contra Rodríguez, que por ese entonces corría de espaldas a su atacante y en obvio estado de indefensión: razonablemente puede sostenerse que huía despavorido", reconstruyó el juez.

Falkenberg se refirió además a la imputación de la Fiscalía que expuso que el imputado disparó cuando Tula había "cesado el fuego" . "No logra restar virtualidad a la acción defensiva, ni suponer que la misma fuera excesiva a partir de entonces, o que carecía de actualidad dicha agresión", opinó el magistrado penal.

En esa línea Falkenberg destacó que se encuentra probado que "Tula no efectuó nuevos disparos, pero la causa de tal temperamento muy probablemente obedece a la suerte de la acción defensiva de Rodríguez".

"Es natural que el imputado encuentre como único medio adecuado para evitar sufrir consecuencias lesivas del injusto ataque armado, efectuar un disparo en dirección a su oponente. ¡¿Qué otra conducta se le puede exigir al agredido?!", se preguntó el juez.

"Sobre la cantidad de disparos que efectuó el imputado, vale aclarar que más allá de que en la imputación se alude a que Rodríguez «efectuó al menos un disparo», dejando abierta la posibilidad de que fueran más, lo cierto es que dicha imprecisión generada por la propia imputación, solo puede operar en favor del imputado y en consecuencia puede afirmarse con certeza que Rodríguez efectuó un disparo, no más", resaltó el fallo en su último tramo.

FUENTE: Diario UNO

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