Rubén Ángel Senn, ex jefe de la Unidad Regional XIX de Vera y con más de tres décadas de trayectoria en la Policía de la Provincia de Santa Fe, dio a conocer una profunda reflexión sobre las situaciones extremas que atraviesa actualmente el personal policial, tanto en actividad como retirado.
Senn, quien presidió diversas comisarías del departamento y ocupó cargos de conducción superior durante más de una década, decidió fijar posición tras observar las manifestaciones públicas de efectivos y retirados que exponen las dificultades estructurales que vive el recurso humano de las fuerzas de seguridad.
“Mi opinión no surge desde el llano”, aclaró el ex jefe policial, al detallar una extensa carrera que incluyó funciones en áreas judiciales y administrativas, unidades de orden público, comando radioeléctrico, tránsito, investigaciones, información policial, formación de aspirantes, conducción de la Guardia Rural “Los Pumas” —de la cual fue su primer Director General— y jefaturas regionales en distintos puntos de la provincia. Su retiro se produjo luego de 31 años de servicio activo en la Unidad Regional XVI de San Justo.
En su análisis, Senn señaló que uno de los principales errores estructurales fue la pérdida de la verticalidad del mando tras la creación del Ministerio de Seguridad. Según explicó, la división funcional de la Policía generó descoordinación operativa, debilitó el liderazgo, diluyó responsabilidades y afectó la disciplina interna.
“El control político siempre existió, pero se perdió el mando y comando”, sostuvo, y remarcó la necesidad de rediseñar la organización policial mediante un programa integral de seguridad ciudadana, basado en un análisis FODA que permita planificar estratégicamente y tomar decisiones eficaces.
Asimismo, cuestionó la designación de ministros de Seguridad sin conocimiento profundo del territorio provincial ni de las distintas realidades sociales, lo que —a su entender— provoca un choque entre el relato oficial y la realidad operativa. “Si no se conoce el terreno donde se va a aplicar una política de seguridad, los errores son inevitables”, advirtió.
Otro de los puntos centrales de su reflexión fue la desigual distribución del recurso humano. Indicó que mientras en el norte provincial las inscripciones para ingresar a la fuerza son elevadas, en el sur ocurre lo contrario, pese a que la demanda de personal es mayor en esa región. Esta situación, afirmó, se arrastra desde hace décadas y se agrava con el paso del tiempo.
Senn también puso el foco en el trasfondo económico del problema. Señaló que los salarios insuficientes y el doble gasto que implica trabajar lejos del domicilio real generan un desgaste creciente en el personal. En ese sentido, reclamó la reglamentación efectiva del artículo 106 de la Ley Provincial N° 12.521, que establece el derecho a una asignación económica cuando el Estado no puede brindar vivienda al personal destinado a otra localidad.
“La vivienda o su compensación no es un beneficio, es una obligación del Estado frente a la exigencia de prestar servicios lejos del hogar”, subrayó, rechazando interpretaciones restrictivas de la normativa vigente.
Finalmente, el ex jefe policial sostuvo que la inseguridad tiene solución, pero requiere un cambio de actitud en la conducción política: “Hay que aprender a escuchar, observar y decidir. Hablar menos y hacer más. Las palabras convencen, pero los ejemplos arrastran”, concluyó.
Fuente: FM Vida 92.5 Mhz
APROPOL Noticias

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