
Colapso en Medicina Legal: renuncias, demoras y policías sin atención.Fuentes internas alertan sobre la deserción de médicos y una demanda inédita de carpetas psicológicas en la URI I. El sistema, al límite.
Por Marcos Anglada
La situación en la División Medicina Legal de la Unidad Regional I encendió todas las alarmas. Según pudo saber APROPOL, en las últimas horas se produjo la renuncia de médicos que prestaban funciones en el área, lo que derivó en un colapso total de la atención, especialmente en lo referido a evaluaciones psicológicas del personal policial.
De acuerdo con el testimonio de una fuente directa, durante la jornada de hoy se registró una cola inédita de efectivos aguardando por carpetas psicológicas, que llegó incluso hasta el exterior del edificio. “En mis años de trabajo, nunca vi tanta gente. Cualquier cantidad de vigilantes sacando psicológica”, relató.
Sin médicos y con demoras extremas
La situación se agravó por la ausencia de profesionales médicos durante buena parte del día. “Los médicos no estaban”, señaló la fuente, y agregó que un efectivo recién logró ser atendido pasadas las 14 horas, tras haber llegado a primera hora de la mañana. En varios casos, la atención fue realizada de manera precaria, “como se hacía antes”, a través de personal administrativo o secretarios, ante la falta de facultativos.
Una demanda que no para de crecer
El volumen de consultas y solicitudes por evaluaciones psicológicas no es un dato aislado. Por el contrario, se inscribe en un contexto de creciente desgaste del personal policial, con múltiples licencias por razones de salud mental, tareas diferentes prolongadas y situaciones de estrés acumulado que vienen siendo advertidas desde hace tiempo por este medio.
La postal de hoy en Medicina Legal —largas filas, horas de espera, profesionales ausentes— refleja un sistema desbordado, incapaz de dar respuesta adecuada a una demanda que no deja de aumentar.
Responsabilidades que no pueden seguir esquivándose
Desde APROPOL advertimos que la deserción de médicos en áreas críticas como Medicina Legal no puede analizarse como un hecho aislado. Es el resultado de años de desinversión, sobrecarga laboral y falta de planificación, en un sector clave para la salud física y psíquica de quienes sostienen la seguridad pública.
Mientras tanto, los policías siguen esperando. Esperando ser atendidos, evaluados, contenidos. Y, sobre todo, esperando que alguien asuma que la salud del personal no puede seguir siendo una variable de ajuste.

APROPOL Noticias
¿Nadie ha roto el hielo todavía?
Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.
Empezar conversación ahora