No es salario… pero expone el mismo problema.
Por Rubén Pombo (*)
La reciente polémica en torno a la Policía Federal dejó al descubierto una realidad incómoda: efectivos que acceden a cajas de alimentos y mecanismos de asistencia para poder sostenerse mes a mes. Formalmente, no se trata de salario en especie. Nadie les paga con comida. Sin embargo, en la práctica, el cuadro es igual de preocupante: el sueldo no alcanza.
Según se difundió, los policías pueden acceder a módulos alimentarios —harina, arroz, aceite, yerba— a través de una asociación civil, completando formularios e incluso con descuentos asociados. No reemplaza el salario, pero lo complementa. Y ese “complemento” es, en sí mismo, el síntoma del problema.
El comedor policial y el límite de la dignidad
A este escenario se sumó la difusión de un menú de comedor destinado al personal, con platos básicos como guiso, arroz o milanesas. El dato, más allá de lo anecdótico, resulta profundamente simbólico. No se trata de un beneficio laboral ni de una mejora en condiciones de trabajo, sino de una respuesta de emergencia frente a ingresos insuficientes.
Cuando una fuerza de seguridad necesita garantizar comida dentro de su propia estructura para que su personal pueda sostenerse, el problema deja de ser administrativo y pasa a ser estructural.
Salarios bajos, changas y supervivencia
Detrás de estos mecanismos aparece una realidad que se repite: efectivos que recurren a trabajos informales, aplicaciones de transporte o delivery para completar ingresos. El salario existe, pero no cubre las necesidades básicas.
En ese contexto, los módulos alimentarios y los comedores dejan de ser una ayuda eventual y empiezan a convertirse en una herramienta de supervivencia. Y sobrevivir, claramente, no es vivir.
La reforma laboral y una puerta abierta
El cuadro se vuelve aún más delicado si se lo vincula con la reciente reforma laboral de 2026, que habilita el pago de hasta un 20% del salario en especie, incluyendo alimentos, viandas, vivienda o tickets. Hoy ese esquema no se aplica en la Policía Federal, pero el marco legal ya está vigente.
Esto abre un interrogante inevitable: lo que hoy aparece como asistencia, ¿puede transformarse mañana en parte del salario formal? La línea es más fina de lo que parece.
Santa Fe y el riesgo de replicar el modelo
La preocupación ya se trasladó a Santa Fe. En medio de conflictos salariales, protestas policiales y un clima de fuerte tensión interna, crecen las versiones de que el gobierno provincial, encabezado por Maximiliano Pullaro, evalúa mecanismos similares.
Si esa lógica se consolida, el riesgo es claro: institucionalizar lo que hoy aparece como una salida de emergencia. Es decir, reemplazar recomposición salarial por esquemas indirectos de compensación.
El peligro de naturalizar lo inaceptable
El problema no es la existencia de una caja de alimentos o de un comedor. El problema es que se vuelvan normales. Que dejen de ser una excepción y pasen a formar parte del sistema.
Cuando el Estado empieza a resolver salarios con asistencia, deja de atacar la causa y pasa a administrar la consecuencia.
La pregunta de fondo
Hoy los policías no cobran con comida. Pero cuando necesitan comida para que el salario alcance, la diferencia empieza a desdibujarse.
La pregunta, entonces, es inevitable: ¿se trata de una ayuda transitoria o del inicio de un nuevo modelo?
Porque si el camino es complementar ingresos en lugar de recomponerlos, el problema no se soluciona. Se consolida. Y cuando eso ocurre, la dignidad deja de ser un derecho… y pasa a ser una variable de ajuste.
AMPLIAREMOS
–
(*) Periodista. Corresponsal en Rosario
–
Invitamos a todos nuestros lectores, al personal policial y sus familias a sumarse al canal oficial de APROPOL en WhatsApp, donde compartimos información actualizada, comunicados, noticias y novedades de interés institucional.
Podés unirte de forma directa a través del siguiente enlace:
https://whatsapp.com/channel/0029VaAjYc1K5cDJMmGyyA15
25 AÑOS DE APROPOL NOTICIAS
“Información y algo más”

Hace 25 años nació un espacio pensado para informar con compromiso, independencia y cercanía.
Este año APROPOL Noticias celebra un cuarto de siglo acompañando a sus lectores, contando la realidad con la voz de quienes la viven y defendiendo el derecho a estar informados.
Seguimos adelante, con la misma pasión de siempre y la convicción de que la información es el camino hacia una sociedad más justa y consciente.
APROPOL Noticias — 25 años de información y algo más.
–



¿Nadie ha roto el hielo todavía?
Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.
Empezar conversación ahora