Era oriundo de Humberto Primo y se preparaba para volver al servicio. Sus compañeros suspendieron los actos por el 80.º aniversario de la agrupación.
Por Marcos Anglada (*)
Con profundo dolor confirmamos el fallecimiento del subcomisario Mario Alberto Novalanek, integrante del Grupo Especial de Rescate Zapadores (GERZ) de la ciudad de Rafaela. Fuentes confiables informaron a APROPOL que el subcomisario fue hallado sin vida el lunes por la mañana, en un hecho que ha sido confirmado como suicidio.
Novalanek, oriundo de la localidad santafesina de Humberto Primo, tenía previsto reincorporarse al servicio ese mismo lunes, tras un largo proceso de recuperación. Años atrás, había sufrido un accidente grave que lo dejó con secuelas físicas y emocionales.
“Se estaba recuperando. El lunes mismo empezaba a trabajar. No llegó. lo fuimos a buscar y nos encontramos con la escena”, expresó con tristeza un compañero cercano.
“Hoy ya descansa en su pueblo. Suspendieron todos los festejos. Mañana hay que seguir.”
Una tragedia personal que nos interpela como institución
El suicidio de un compañero nunca es un hecho aislado, ni debe tratarse como una nota al margen. La noticia llegó justo cuando el GERZ se preparaba para conmemorar el 80.º aniversario de su fundación. En vez de celebraciones, hubo silencio, duelo y preguntas sin respuesta.
Mario no solo era un profesional altamente capacitado: era parte de una generación de servidores públicos que puso el cuerpo en las situaciones más complejas del rescate y la emergencia. Su partida golpea al corazón operativo y humano de la fuerza.
Lo dijimos y lo volvemos a decir: la salud mental también es un derecho
Desde APROPOL volvemos a encender todas las alarmas sobre el estado de salud mental del personal policial. La falta de políticas de contención, la burocracia del sistema, el aislamiento operativo, las cargas emocionales acumuladas y el abandono institucional siguen costando vidas.
Y aunque desde el Estado se anuncia la existencia de programas, la realidad es que muchos llegan tarde, mal o nunca.
La muerte de Mario no debe ser una más
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Exigimos una investigación interna y humana sobre lo ocurrido.
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Exigimos una revisión profunda del sistema de reintegración al servicio.
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Exigimos respeto, duelo y memoria.
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Y exigimos, sobre todo, que nunca más un compañero se sienta solo al borde del abismo.
A Mario, gracias por tu entrega.
A sus compañeros, nuestro abrazo de lucha.
A la fuerza, nuestra advertencia: no hay seguridad sin cuidado de quienes la garantizan.
(*) Periodista. Corresponsal en Santa Fe.
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