FASIPP denunció que un grupo de senadores habría solicitado prohibir el uso de baños del Congreso al personal policial que presta servicios de seguridad. Un límite que no se puede tolerar.
Un pedido inhumano y clasista que degrada al senado
La Federación Argentina de Sindicatos Policiales y Penitenciarios (FASIPP) emitió un contundente comunicado de repudio contra lo que calificó como una «solicitud inmoral e inhumana» realizada por un grupo de senadores nacionales, quienes —según trascendidos— habrían pedido a la Vicepresidenta de la Nación, Dra. Victoria Villarruel, que se impida el acceso a los baños del Congreso al personal policial afectado a la seguridad del recinto parlamentario.
Desde FASIPP se denuncia que esta actitud no solo constituye una humillación institucional sin precedentes, sino que vulnera convenios internacionales como el Pacto de San José de Costa Rica (art. 5) y el Convenio N.º 111 de la OIT, que prohíbe expresamente todo acto discriminatorio contra trabajadores. Limitar el acceso a un sanitario no es un detalle menor: es un acto de violencia simbólica, laboral y física. Es desconocer la humanidad del trabajador policial.
El comunicado, firmado por el Secretario General Lic. Luis Miranda, sostiene que no hay antecedente en el mundo civilizado de semejante trato indigno al personal de seguridad en funciones. Y advierte que, en caso de prosperar semejante atropello, se exigirá que los senadores involucrados cubran con fondos propios la contratación de baños químicos, sin trasladar ese costo al presupuesto público ni al personal excluido.
“Reivindicamos el valor y la humanidad del policía, del gendarme, del prefecto y del agente penitenciario. No son robots. Son personas. Son trabajadores”, remarca FASIPP. Y convoca a toda la sociedad a pronunciarse contra esta degradación institucional y humana.
“La grandeza de una Nación se mide también por el modo en que trata a quienes la protegen sin pedir nada a cambio, salvo respeto.”
— Lic. Luis Miranda, Secretario General de FASIPP.
El comunicado:
COMUNICADO DE REPUDIO ANTE EL PEDIDO DISCRIMINATORIO CONTRA EL PERSONAL POLICIAL EN EL CONGRESO DE LA NACIÓN
Desde la Federación Argentina de Sindicatos Policiales y Penitenciarios (FASIPP), como defensores de los derechos fundamentales de quienes integran nuestras fuerzas de seguridad, expresamos nuestro más enérgico repudio y profundo rechazo al insólito y ofensivo pedido realizado por un grupo de senadores nacionales, quienes habrían solicitado a la Vicepresidenta de la Nación y titular del Honorable Senado, Dra. Victoria Villarruel, que se prohíba el uso de los baños del Congreso al personal policial que presta servicio en los operativos de seguridad en el recinto parlamentario.
Esta solicitud no solo resulta inmoral e inhumana, sino que además contraviene principios básicos del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, consagrados en instrumentos como la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica), que establece en su artículo 5 el derecho de toda persona al respeto de su integridad física y moral, incluyendo condiciones dignas de trato, aun en el marco de funciones subordinadas. Asimismo, el Convenio Nº 111 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) condena toda forma de discriminación en el empleo y la ocupación, y este tipo de decisiones revelan un trato segregacionista hacia trabajadores que cumplen un deber esencial: cuidar a los representantes del pueblo y garantizar el orden democrático.
No existe en el mundo democrático y civilizado una práctica oficial que deniegue el acceso a servicios sanitarios a personal policial o de seguridad en funciones. Por el contrario, en países como Alemania, España, Estados Unidos o Chile, se garantiza a los efectivos condiciones mínimas de dignidad, entre ellas el uso de instalaciones sanitarias, descanso y provisión de agua o alimentos durante turnos prolongados.
El pedido de estos senadores no es solo un acto de desprecio hacia quienes nos cuidan, sino también una alarmante manifestación de prejuicio ideológico o clasista. Pretender limitar necesidades humanas básicas —como ir al baño— constituye un agravio intolerable que degrada la función institucional del Senado y evidencia una falla grave de empatía y sentido común.
Advertimos que, en caso de que esta solicitud aberrante prospere, exigimos que el Senado, a través de los despachos de quienes promueven tal medida, contrate a su exclusivo cargo baños químicos u otros sistemas móviles, que aseguren el respeto a la dignidad del personal policial. No toleraremos que, además de verse excluidos, se traslade el costo de esa exclusión al presupuesto público o a los propios efectivos.
Reivindicamos el valor y la humanidad del policía, del gendarme, del prefecto y del agente penitenciario. No son robots. Son personas. Son trabajadores. Son hijos, madres, padres, hermanos… que tienen derecho a ser tratados con dignidad.
En nombre del respeto a la convivencia democrática, al humanismo más básico y a la gratitud que toda Nación debe a quienes la cuidan, invitamos a la sociedad civil, a las instituciones de la República y a los propios familiares de los trabajadores uniformados a repudiar este atropello y a alzarse en defensa del principio elemental de humanidad que debe regir el trato hacia quienes protegen nuestras instituciones y nuestras vidas.
“La grandeza de una Nación se mide también por el modo en que trata a quienes la protegen sin pedir nada a cambio, salvo respeto.”
Lic Luis Miranda
Secretario General de la FASIPP –
22 de julio de 2025.
APROPOL Noticias

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