
Santa Fe – Un patrullero de la Policía provincial perdió el control este martes al mediodía, subió a la vereda, atravesó una reja y terminó impactando contra la rampa y la escalera de acceso a la guardia del Hospital José María Cullen. Al menos dos personas resultaron con lesiones leves y el policía que conducía también sufrió golpes.
Un episodio tan confuso como llamativo se produjo este martes al mediodía en el acceso a la guardia del Hospital Cullen, en la ciudad de Santa Fe, cuando un móvil policial terminó incrustado contra la estructura de ingreso del nosocomio luego de una maniobra que salió mal.
Según la información recogida por AIRE de Santa Fe, el patrullero se encontraba detenido en la zona cuando debió ser movido para permitir el ingreso de una ambulancia. En esas circunstancias, el efectivo que tomó el volante habría perdido el control del vehículo, que subió a la vereda, atravesó la reja perimetral y terminó chocando contra la rampa y la escalera de la guardia.
Como consecuencia del impacto, al menos dos personas sufrieron lesiones leves, mientras que el policía que conducía también recibió golpes.
Una ambulancia necesitaba ingresar
Testigos consultados por AIRE señalaron que el inconveniente comenzó cuando una ambulancia intentó realizar la maniobra de ingreso al hospital y encontró obstaculizado el paso por el patrullero.
Según uno de los relatos, el móvil estaba estacionado hasta que llegó un efectivo para correrlo. Fue en ese momento cuando se produjo la maniobra que terminó con el vehículo dentro del sector de acceso al Cullen.
La secuencia generó rápidamente momentos de confusión entre pacientes, familiares, personal sanitario y personas que se encontraban en las inmediaciones de la guardia.
Una pelea entre cuidacoches habría originado la presencia policial
El móvil policial se encontraba en el lugar debido a un incidente previo protagonizado por cuidacoches de la zona.
Uno de los trabajadores entrevistados por AIRE explicó que dos personas que realizan esa actividad habían mantenido una pelea y que, a raíz de esa situación, llegó personal del Comando Radioeléctrico.
El patrullero se habría detenido en inmediaciones de la rampa de acceso y posteriormente una ambulancia encontró dificultades para ingresar.
De acuerdo con esta versión, cuando el policía intentó retirar el móvil para liberar el paso, aceleró y terminó perdiendo el control.
Otro accidente con móviles policiales en pocas horas
El episodio se conoce además pocas horas después de otro accidente protagonizado por vehículos policiales en la capital provincial.
En barrio Barranquitas, dos patrulleros chocaron de frente mientras participaban de un operativo, dejando como saldo cuatro policías heridos que debieron ser trasladados precisamente al Hospital Cullen.
La sucesión de siniestros con móviles oficiales vuelve a poner bajo observación las condiciones en que se desarrollan determinadas intervenciones, el estado de los vehículos, la capacitación para la conducción operativa y, especialmente, el nivel de exigencia al que se encuentra sometido el personal durante servicios que muchas veces se desarrollan bajo presión.
Daños importantes y una situación que deberá esclarecerse
Más allá de que las lesiones informadas inicialmente serían leves, el impacto provocó daños visibles en el acceso a la guardia y obligó a reorganizar momentáneamente la circulación en uno de los sectores más sensibles del principal hospital público de la ciudad.
Ahora resta determinar con precisión cómo se produjo la pérdida de control del patrullero y si existió alguna falla mecánica, un error de conducción o una combinación de circunstancias durante la maniobra.
El episodio no pasó a mayores por escaso margen. Un vehículo policial atravesando una reja y terminando sobre el acceso de una guardia hospitalaria, con pacientes y trabajadores circulando permanentemente por el lugar, podría haber tenido consecuencias mucho más graves.



