Sigue la crisis en la DGPAT: denuncias, internas y malestar general en la dependencia

Sigue la crisis en la DGPAT: denuncias, internas y malestar general en la dependencia

La Dirección General de Policía de Acción Táctica (DGPAT) atraviesa un nuevo capítulo de tensión interna que vuelve a tener como figura central a L. M., una funcionaria que acumula múltiples denuncias y cuyo accionar genera un profundo malestar entre el personal.

Por El Espía

Según relataron efectivos de la propia dependencia, la mencionada habría denunciado recientemente al jefe de la Unidad de Operaciones Internas (UOI), el único superior que, de acuerdo con los testimonios, “estaba intentando ordenar la situación y defender al personal”.

La presentación es calificada por trabajadores de la fuerza como una denuncia falsa, presentada luego de que se le exigiera cumplir con tareas operativas y guardias extendidas, en el marco de su función como jefa de secretaría.

Un historial que genera alarma

De acuerdo a fuentes internas, esta funcionaria fue denunciada en más de diez oportunidades por distintos hechos, sin que hasta el momento se conozcan sanciones o medidas administrativas efectivas.

Entre los episodios más graves que se le atribuyen se encuentra la instalación de cámaras dentro de su oficina, que luego —según los denunciantes— observaba de manera remota desde su domicilio, una situación que generó un fuerte repudio dentro de la fuerza.

A pesar de la gravedad de estas denuncias, no se habrían adoptado medidas disciplinarias concretas, lo que alimenta la sospecha de un sistema de protección interna.

Rupturas, internas y temor

Fuentes consultadas señalan que en los últimos meses se produjo el desplazamiento o alejamiento de personal que respondía a la cuestionada, lo que dejó al descubierto una estructura de internas y enfrentamientos dentro de la DGPAT.

“La dependencia quedó a la deriva”, expresaron efectivos, que aseguran sentirse desprotegidos, indignados e impotentes ante lo que describen como una situación de arbitrariedad sostenida en el tiempo.

El reclamo del personal

Más allá del conflicto puntual, lo que emerge es un reclamo más profundo:

“Lo que más duele es que nadie se preocupe por el personal. En años, nunca pasó. Y cuando alguien intenta hacerlo, termina denunciado”, señalaron.

El malestar se extiende a toda la dependencia, donde crece la sensación de que las reglas no se aplican por igual y que ciertos funcionarios gozan de una protección que el resto no tiene.

Mientras tanto, el clima interno continúa deteriorándose y el personal espera que las autoridades provinciales intervengan para garantizar transparencia, control y condiciones de trabajo dignas.

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