La carta que un policía preso le escribió a Urribarri después del conflicto de 2013
Daniel Chávez, uno de los 17 policías de Concordia detenidos en la Unidad Penal de Federal tras el conflicto policial de diciembre de 2013.
Federal (Entre Ríos) – El 20 de febrero de 2014, Daniel Chávez, uno de los 17 policías de Concordia detenidos en la Unidad Penal de Federal tras el conflicto policial de diciembre de 2013, dirigió una carta al entonces gobernador Sergio Daniel Urribarri.
El texto, cargado de ironía, reproches y memoria del conflicto, fue escrito en representación de sus compañeros y sintetiza el sentimiento de un grupo que se consideraba perseguido, marginado y castigado después de una protesta que había sacudido a la provincia.
La carta comienza y termina con una frase deliberadamente provocadora —“Gracias mi gran gobernador Sergio Daniel Urribarri”— y utiliza la repetición de ese “gracias” como recurso para cuestionar la respuesta política, judicial e institucional que siguió al conflicto, reivindicar la dignidad de los policías involucrados y advertir que, aun desde la prisión, la experiencia había dejado una enseñanza colectiva que sus protagonistas aseguraban no olvidar.
A continuación, reproducimos el texto completo de la carta firmada por Daniel Chávez en representación de los 17 efectivos detenidos en Federal.
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Carta a Urribarri de un policía concordiense preso:
Al señor gobernador
Don Sergio Daniel Urribarri
S/D.
Gracias señor gobernador Sergio Daniel Urribarri.
Gracias por mostrar a todo el pueblo entrerriano el peligro que representa el policía. Tal vez muchos hubieran olvidado lo peligrosos que somos. Pues bien, no es esta la única razón por la que le doy las gracias.
En los primeros días del mes de diciembre y durante todo el mes de enero usted fue capaz de mostrar muchas cosas importantes al pueblo entrerriano y por eso merece mi gratitud. Así, recordando un poema que aprendí en la infancia, quiero darle las gracias.
GRACIAS por mostrarle a nuestro pueblo que nuestra dignidad no está en venta.
GRACIAS por mostrar al pueblo entero el gigantesco abismo que existe entre la decisión de los gobernantes y los deseos del pueblo, por dejar en claro que el ministro Bahl y su gabinete no concedieron la menor importancia a los votos que recibieron, ni tuvieron el menor respeto por ellos.
GRACIAS por su perseverancia que forzó a la cúpula policial a presentar pruebas contundentes junto con un plantel de fiscales trabajando para condenar a humildes trabajadores.
GRACIAS porque su posición hizo que el Obispo sea recibido en son de paz y como persona garante de un acuerdo.
GRACIAS porque a partir de sus gestiones la institución policial se mostró por primera vez unida como nunca antes fue visto, sumando incluso a los más reacios.
GRACIAS por mostrar que sus gestiones lograron llevar la paz al pueblo, teniendo justificaciones morales; y al hacer sus declaraciones hizo perder todo su crédito, confianza y credibilidad.
GRACIAS por intentar dividir a una sociedad, ha sido un aviso que se tendrá en cuenta.
GRACIAS por haber unido lo que poco gobernantes han logrado unir a toda la clase obrera en una lucha por un mismo ideal, aunque sea opuesto al suyo.
GRACIAS por hacernos sentir de nuevo que aunque nuestras palabras no sean escuchadas, al menos sean pronunciadas eso nos dará más fuerzas en el futuro.
GRACIAS por pasarnos por alto, por marginar a todos cuantos han adoptado una actitud contra su decisión, pues de los excluídos es el futuro de la Tierra.
GRACIAS porque sin usted no hubiésemos conocido nuestra capacidad de movilización, tal vez no sirva para nada en el presente, pero seguramente será útil en el mañana.
Ahora que los tambores y silbatos suenan quiero hacer mías las palabras de un antiguo rey que decía: Que tengan una hermosa mañana, que el sol brille en las armaduras de sus soldados porque durante la tarde pueden ser derrotados.
GRACIAS por permitirnos a todos nosotros, un puñado de personas anónimas que pasean por las calles intentando parar un proceso ya en marcha, tener conocimiento de lo que es sensación de impotencia, aprender a lidiar con ella y transformarla. Por tanto, aproveche su mañana y la gloria que hoy pueda brindar.
GRACIAS por no habernos escuchado, subestimándonos, y no habernos tomado en serio. Pues sepa que nosotros sí lo escuchamos y no olvidamos sus palabras.
GRACIAS por las cicatrices que dejó grabadas en nuestra carne a fuego y hierro, pues para nosotros son medallas. Tal vez ellas nos llevarán a un diálogo y evitarán un conflicto, las cicatrices hablan mucho más alto que la lámina de la espada que las causó.
GRACIAS mi gran gobernador Sergio Daniel Urribarri Muchas gracias.
Federal, el 20 de febrero de 2014
Doce años después, la historia invirtió los lugares
La historia ofrece una ironía difícil de ignorar. Aquel policía que escribía desde una cárcel y agradecía con sarcasmo al gobernador que consideraba responsable político de su persecución ya no está en el lugar del detenido. En 2026, quien quedó privado de la libertad es el propio Sergio Daniel Urribarri, condenado en una causa por delitos de corrupción. El paso del tiempo no borra lo ocurrido, pero cambia de manera brutal la posición de sus protagonistas.
¿Nadie ha roto el hielo todavía?
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