
Reconquista (Santa Fe) – La investigación por la presunta filtración de información que habría frustrado 18 allanamientos por narcotráfico en Avellaneda sigue ampliándose.

Mientras la Cámara confirmó la prisión preventiva de la agente de la PDI Stefanía Evelin Oviedo, otra mujer, Ayelén Sabrina Leiva, quedó detenida acusada de haber amenazado y presionado testigos para favorecer la situación procesal de Oviedo y del también policía Ariel Sena.
La causa que investiga la presunta filtración de información sensible vinculada con un operativo antidrogas en Avellaneda acaba de sumar un nuevo capítulo y, al mismo tiempo, muestra que existen dos expedientes directamente enlazados por una misma hipótesis investigativa.
Por un lado, continúa la causa principal, en la que permanecen detenidos preventivamente los policías de la PDI Stefanía Evelin Oviedo y Ariel Sena por la presunta filtración de información que habría permitido frustrar 18 allanamientos.
Por otro, se abrió una investigación conexa contra Ayelén Sabrina Leiva, a quien la Fiscalía acusa de haber amenazado y presionado a testigos para que modificaran sus declaraciones con el objetivo de mejorar la situación procesal de ambos policías.
La Cámara confirmó la prisión preventiva de Oviedo
Este miércoles 12 de agosto, el juez de Segunda Instancia Eduardo Alberto Bernacchia rechazó la apelación presentada por la defensa de Stefanía Evelin Oviedo y confirmó la prisión preventiva que había sido mantenida previamente por el juez Mauricio Daniel Martelossi.
La defensa, encabezada por el abogado Ricardo Ceferino Degoumois, había solicitado la libertad de Oviedo o, subsidiariamente, la aplicación de medidas alternativas como presentaciones periódicas, prisión domiciliaria o la posibilidad de permanecer al cuidado de su madre. También se expuso especialmente la situación de la imputada como madre de una bebé de cinco meses.
La Fiscalía, a cargo de Sebastián Galleano, se opuso y sostuvo que existen riesgos concretos de entorpecimiento probatorio, particularmente por la posibilidad de influir sobre testigos y por la necesidad de continuar esclareciendo quiénes habrían participado de la filtración que frustró los allanamientos.
Bernacchia coincidió con esa postura y entendió que, en esta etapa, existen elementos suficientes para mantener la medida cautelar.
Aunque rechazó la prisión domiciliaria, el magistrado dispuso que la Fiscalía gestione con urgencia un lugar de alojamiento que permita a Oviedo permanecer junto a su bebé o, en su defecto, garantice condiciones adecuadas a la situación.
Una segunda causa conectada directamente con la primera
La novedad más significativa es que, mientras se discutía la situación procesal de Oviedo, la Fiscalía avanzó sobre otra persona a quien atribuye maniobras destinadas precisamente a alterar el curso de la causa principal.
Ayelén Sabrina Leiva fue imputada por dos hechos de amenazas coactivas, encubrimiento bajo la modalidad de favorecimiento personal y resistencia a la autoridad.
Según la acusación fiscal, Leiva habría presionado a diferentes testigos para que modificaran sus testimonios y declararan en un sentido favorable a Oviedo y Sena.
La hipótesis es especialmente relevante porque conecta ambas investigaciones de manera directa.
No se trata simplemente de dos causas paralelas.
La segunda existe, según la Fiscalía, porque habría existido una maniobra destinada a favorecer a los imputados de la primera.
Amenazas para cambiar declaraciones
De acuerdo con lo informado por el fiscal Galleano, distintas personas habrían recibido instrucciones concretas sobre qué debían declarar para desacreditar a la denunciante original.
Entre los casos mencionados aparece una expareja de la imputada, quien habría sido amenazada con la utilización de restricciones de acercamiento existentes en expedientes de familia y con una eventual denuncia vinculada con comercialización de estupefacientes.
También fue mencionada una mujer que trabaja como costurera y que, según el fiscal, no tendría relación directa con el conflicto original. La presión habría sido de tal intensidad que la mujer habría considerado presentarse a declarar aquello que le exigían simplemente para que cesaran las amenazas.
La Fiscalía sostiene que todas esas maniobras tenían una finalidad común: mejorar la posición procesal de Oviedo y Sena.
Ocho teléfonos bajo análisis
Otro elemento central de esta segunda investigación son los teléfonos celulares.
Durante los allanamientos fueron secuestrados ocho dispositivos que serán sometidos a peritajes.
Uno de ellos habría sido utilizado para realizar parte de las amenazas. Según la acusación, incluso mientras Leiva se encontraba oculta durante el procedimiento policial, desde ese teléfono habría salido un mensaje dirigido nuevamente a testigos.
El dispositivo finalmente fue secuestrado junto con otros aparatos que podrían aportar información sobre el alcance de las maniobras y sobre eventuales nuevos participantes.
Dos causas, una misma preocupación fiscal
La lectura conjunta de ambos expedientes permite advertir por qué la Fiscalía insiste especialmente sobre el riesgo de entorpecimiento.
En la causa principal se investiga una presunta filtración de información que habría frustrado 18 allanamientos vinculados con narcotráfico.
En la segunda se investiga si, una vez detenidos los policías, existieron maniobras para modificar declaraciones testimoniales y favorecerlos procesalmente.
Es decir: el supuesto entorpecimiento dejó de ser solamente una hipótesis preventiva y pasó a constituir, para la Fiscalía, el objeto de una nueva causa penal.
Ese dato ayuda también a comprender por qué la Cámara decidió mantener la prisión preventiva de Oviedo.
La investigación todavía está abierta
El fiscal Galleano remarcó que la causa contra Leiva se encuentra en una etapa inicial y que los peritajes sobre los teléfonos pueden abrir nuevas líneas de investigación.
El objetivo ahora será establecer si existieron otras personas amenazadas, si participaron más individuos y cuál fue el verdadero alcance de las maniobras.
Por el momento, el escenario judicial presenta tres personas detenidas preventivamente dentro de un mismo entramado investigativo: los policías Stefanía Oviedo y Ariel Sena en la causa por la presunta filtración, y Ayelén Leiva en el expediente que investiga supuestas presiones sobre testigos.
La conexión entre ambas causas será, probablemente, uno de los elementos centrales de lo que viene.
Porque si la acusación logra probar que existieron maniobras posteriores destinadas a alterar testimonios, la discusión ya no quedará limitada a determinar quién filtró la información de los allanamientos, sino también quiénes intentaron modificar después el curso de la investigación.
(*) Periodista. Corresponsal en Santa Fe.
Notas relacionadas:
Presos sin condena: las preguntas que deja la causa de los policías de la PDI
Dos jefes policiales muertos, una oficial detenida y muchas preguntas sin respuesta
¿Delincuentes o imputados? Cuando la condena llega antes que el juicio


📘 >> Bajar libro gratis completo en formato PDF <<



¿Nadie ha roto el hielo todavía?
Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.
Empezar conversación ahora